sábado, 1 de marzo de 2014

6bis. Palabras

- Nos pasamos la vida hablando - dice Álex, reflexivo - O callando. O dando vueltas a un tema, u ocultando lo que queremos decir. Teorizamos, damos rodeos, prometemos, verbalizamos, nos damos ánimos, nos desanimamos. Nos decimos que sí, que no, que quizás. Que es pronto, que es tarde. Y siempre, siempre, lo hacemos parado, desde la comodidad de un asiento.

"Medimos el tiempo como si fuera un recurso infinito con unas reglas inflexibles que no podemos quebrantar. En las películas, alargamos las situaciones hasta que por fin vamos al grano. En los libros, gastamos decenas de páginas en contar cosas que no nos interesan, como si fuera un requisito necesario para luego poder empezar a divertirnos".

"Demoramos el placer y no me lo explico. ¿Por qué lo hacemos? ¿Acaso nos da miedo dar el salto y empezar a vivir o es simplemente que nuestra lengua tiene más valor que nuestras piernas? ¿Por qué lo fiamos todo al mañana? ¿Por qué reflexionar es más importante que actuar, ser impulsivo?"

"¿Por qué no gusta más contar anécdotas antiguas que generar historias nuevas?"

"Llevo casi una semana en la que lo único que hago es hablar, sin que tampoco haya contado gran cosa. Sólo lo mismo, una y otra vez. Ya no estoy con Kim, la vida es complicada, todo es un sinsentido. Aburrido, aburrido, aburrido".

"Por eso creo que ha llegado el momento de dar las explicaciones a posteriori. Primero pensar, luego actuar. Y mucho más adelante, abrir la boca. Va a ser una gran aventura, pero no quiero hablar sobre lo que creo que va a ocurrir. Quiero vivirlo. Ya".

Termina la frase, se despide de Javi y de Toni y cruza la puerta de embarque. Y todo se pone finalmente en marcha.


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