martes, 25 de febrero de 2014

2bis. Lo mismo, pero distinto

- ¿Estamos condenados a repetir los errores de nuestro pasado? - pregunta Toni.
- ¡Cielos! Espero que no.

Álex sonríe y su amigo imita el gesto por educación, sin estar del todo seguro sobre el estado de ánimo de su interlocutor. Lo curioso es que en realidad Álex se encuentra bien. Todo lo bien que uno puede estar en este mundo de luces y sombras en el que las buenas y las malas noticias se superponen sin orden ni concierto, haciendo imposible cualquier tipo de coherencia.

A diferencia de la ficción, en la vida real las historias nunca son simples ni lineales.

- No voy a caer en una depresión - asegura Álex, intentando mostrarse tranquilizador - No tiene sentido. Lo único que necesito es un cambio.
- ¿En qué sentido? 
- No lo sé  - admite - En que sea distinto de lo que vengo haciendo ahora.

"Nuestras historias son cíclicas. Volvemos siempre al punto de partida. Nos creemos terriblemente originales cuando lo cierto es que no somos más que una mala copia de nuestros miedos y obsesiones. Repetimos nuestros discursos una y otra vez, creyendo que estamos dando profundidad a un pensamiento que ya está más que gastado".

"Sin embargo... Nos gusta esa repetición. Cine, libros, música... buscamos siempre cosas que sean parecidas a aquello que nos encantó. Pedimos algo nuevo, pero luego, si nos conceden nuestro deseo, nos sentimos desilusionados. Porque en el fondo somos animales de costumbres".

"Así que haré lo mismo, pero distinto. Con suerte, más apasionante. Porque, admitámoslo: fue una bonita historia de amor, sí, pero eso no la convierte necesariamente en algo interesante".

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